martes, 14 de junio de 2011

Caza de brujas: el FBI da más poderes a sus agentes para penetrar la vida privada de “sospechosos”

Caza de brujas: el FBI da más poderes a sus agentes para penetrar la vida privada de “sospechosos”


CONTRAINJERENCIA -  EL FBI da nuevos poderes a sus 14.000 agentes que les permitirán más libertad de acción al fín de realizar búsquedas en bases de datos, vigilar la vida privada de personas que han atraído su atención hasta revisar sus deshechos domésticos, revela el New York Times,

El FBI. planea emitir pronto una nueva edición de su guía de operaciones, de acuerdo con un funcionario que ha trabajado en el proyecto de documento y varios otros que han sido informados de su contenido. Las nuevas normas se añadirán a las diversas medidas adoptadas en la última década para dar a los agentes siempre “más libertad en su búsqueda de signos de actividad criminal o terrorista”, explica el diario neoyorquino.
Algunos de los cambios más notables se encuentren en la categoría inicial de las investigaciones, llamada “evaluación”. La categoría, creada en diciembre de 2008, permite a los agentes investigar a personas y organizaciones “proactivas” aunque no hay pruebas sólidas para sospechar una actividad criminal o terrorista.
Las nuevas normas favorece el uso del detector de mentiras o la busqueda en los deshechos domésticos. Bajo las reglas actuales, los agentes no pueden utilizar este tipo de técnica hasta que se abra una “investigación preliminar”, que – a diferencia de una evaluación – requiere una base objetiva para sospechar que alguien es “de mala conducta”.
El nuevo manual también eliminará la limitación del uso de los equipos de vigilancia y seguimiento, preparados para seguir subrepticiamente “sospechosos”. Bajo las reglas actuales, se puede utilizar tales equipos una sola vez durante una evaluación, pero las nuevas normas permiten a los agentes utilizarlos varias veces.
Los cambios anunciados por el FBI preocupan a muchos activistas que señalan recientes incidentes que revelan una caza de brujas desarrollada por la policía federal.
Hace unos meses, 23 activistas antiguerra estadounidenses fueron llevados ante un tribunal de Chicago,  acusados sin pruebas de apoyar a organizaciones terroristas en Colombia y Oriente Medio.
La investigación del FBI se reveló cuando se encontraron documentos abandonados por algunos agentes. Estos dosieres fueron hallados en la casa de una de los activistas y después de varios meses llegaron al alcance de los medios.
Según el Comité Stop FBI Repression (StopFBI.net) que ha hecho público el dossier extraviado por los investigadores federales, agentes del FBI que allanaron la casa de los activistas  Mick Kelly y Gawboy Linden, se llevaron miles de páginas de documentos y libros, además de computadoras, teléfonos celulares y un pasaporte.

domingo, 22 de mayo de 2011

En busca de una verdad.

Existen canciones que se conocen con una letra y sin embargo fueron compuestas en un principio con otro propósito. Este es el caso de la “Clave Martí”, atribuida al trovador Alberto Villalón, y que estuviera muy de moda a principio del siglo XX con versos del Dr. Francisco Eligio.

«En el cielo hay una estrella brillante, que siempre guiándonos va, en la guerra nos hizo invencibles, generosos nos hace en la paz. Tu no has muerto Martí, no. En la mente del cubano tú estarás y aunque pasen siglos, en Cuba venerado tu nombre será. Martí no debió morir...».

La canción, de origen al parecer desconocido, es atribuida por algunas fuentes al trovador Alberto Villalón y a raíz de la muerte de Villalón, en 1955, al respecto escribió el historiador Carlos Robreño:

«esa clave no fue escrita expresamente como homenaje al mártir de Dos Ríos, y mal podía ser una composición originada mucho antes del comienzo de la Guerra de Independencia (...) en aquel entonces se organizaban en algunos barrios de la capital unos conjuntos musicales llamados Claves, con el objeto de amenizar fiestas populares y familiares y aún religiosas. En el cubanísimo e histórico barrio del Pilar, donde estaba enclavada la Sociedad de su nombre, también se había conjuntado uno de esos grupos melódicos, llamado El Clarín de Oro del cual era directora una espléndida mulata llamada Caridad Valdés y de quien estaba enamorado locamente Tereso, uno de los guaracheros más famosos de aquellos tiempos. Caridad Valdés murió prematuramente...»

Lo cierto es que existen algunos criterios que corroboran lo expresado por Robreño de que la canción original no se compuso pensando en José Martí. Muchos afirman que fue en 1880 cuando un compositor llamado Tereso Valdés, para homenajear a su enamorada Caridad, la cantante solista del coro El Clarín, compuso esta denominada clave “A Caridad” para que la misma se entonara el día de su entierro. Por eso, se ajusta tan bien el verso original que dice:

«Aquí falta, Señor: es una voz,
tan pura y melodiosa,
tan bella y armoniosa.

Aquí falta el clarín de mi clave,
Aquí falta su voz que se apagó...»

Ahora bien, con relación a la “Clave a Martí”, he leído que existe una versión interpretada por una señora llamada Lalita Salazar, la cual refieren comienza con una alusión al Himno de Bayamo. Esta versión, data de la época republicana y en la misma se enuncia la ausencia de Martí y la necesidad de su ideario en la República Mediatizada, que surgiera en Cuba a partir de la Intervención Estadounidense en mayo de 1902.

Este tema dedicado a José Martí : La Clave a Martí, como mismo ha generado polémicas también tiene sus versiones.

Antes del triunfo de la Revolución Cubana en 1959 y desde el advenimiento de la mal instaurada República de Cuba en 1902, se cantaba como una especie de lamento ante el rumbo de la nueva nación con el siguiente texto:

Aquí falta, señores, una voz: (bis)
ese sinsonte cubano, ese mártir hermano
que Martí se llamó.
-
(bis)
-
Pero falta el clarín de mi Cuba,
pero falta su voz
que se apagó.

Martí no debió de morir,
¡Ay! de morir.(bis)

Si Martí no hubiera muerto
otro gallo cantaría,
la patria se salvaría
y Cuba sería feliz
¡ay! muy feliz.(bis)

Pero después de 1959, basado en que Martí no había muerto sino que había renacido con la Revolución de la cual y como señalara Fidel en “La Historia me Absolverá” el Apóstol es el autor intelectual, la letra varió y entonces se comenzó a interpretar con el texto que sigue:

Ya se escucha señores, ¡Ay, una voz!
Ya se escucha señores ¡Ay, una voz!
Es el sinsonte cubano,
ese mártir hermano
que Martí se llamó, ¡Ay se llamó!

Martí ahora vuelve a vivir ¡Ay a vivir!
Hoy es el maestro del día
la revolución inspira,
a Fidel sirve de guía
y mi Cuba ya es feliz.

Martí ahora vuelve a vivir ¡Ay a vivir!

Como decía, las versiones son muchas y he aquí que como a fin de cuentas, para muchos la canción no era de nadie, en México, con el objetivo de protestar contra el gobierno de Porfirio Díaz y elucubrar con el país que pudo haber sido de no haber muerto Benito Juárez, hubo una época en que se escuchó mucho una pieza a ritmo de danzón del mexicano Esteban González y el cubano Mariano Mercerón, con la misma música pero con letra cambiada a la que llamaron “Juárez” y que decía así:

Juárez no debió de morir,
¡Ay! de morir.

Si Juárez no hubiera muerto,
otro gallo cantaría,
la patria se salvaría.
México sería feliz,
sería feliz...

En resumen….Yo prefiero creer que el tema original, el cual recuerdo haber escuchado siendo muy pequeña, pertenece en coautoría al trovador cubano Alberto Villalón y al Dr Francisco Eligio, responsable del texto. Pero la verdad, señores, es que no se le puede negar el crédito al señor Tereso Valdés, si las notas musicales de su “Clave a Caridad” coincidieran con las de la “Clave a Martí“. Esa Clave de Tereso no la he escuchado, pero no por eso vamos a negarle el mérito de su posible autoría. Dejo abierto entonces a otros el tema para que lo investiguen. Yo, no soy especialista, sólo me ha motivado un “señor” de discurso incongruente que ha intentado tergiversar el pensamiento martiano a favor de la disidencia cubana que vive en Miami.


Fuentes: http://deralte.lacoctelera.net
Historia de la música cubana. «Cuba lo cantaba todo, sus tristezas,
alegrías y amores».Dra. Elena Pérez Sanjurjo.