sábado, 20 de octubre de 2012

lunes, 15 de octubre de 2012

Venezuela: la oposición sigue con las mismas caras de odio golpista




Por: NANCY MASGRONARDI – Correo del Orinoco –

En los últimos días se han visto las mismas caras de odio del 11 de abril de 2002, la misma frustración tatuada en el rostro y la misma capacidad para mentir, alertó el comunicador social José Vicente Rangel. Los dirigentes Julio Borges y Armando Briquet “fueron claves a la hora de disuadir a grupos que querían lanzarse a la aventura”, sostuvo.

Pese a que el excandidato opositor, Henrique Capriles, y otros sectores de la oposición aceptaron los resultados de la elección presidencial del 7 de octubre, hay un fenómeno en la sociedad venezolana: continúa un peligroso sedimento de irracionalidad que obliga a estar alerta para impedir que los fantasmas del 11 de abril de 2002 cobren vida nuevamente, denunció el periodista José Vicente Rangel durante la sección Confidenciales de su programa dominical José Vicente Hoy, transmitido por Televén.

Rangel enfatizó que estos sectores ven la democracia como una coartada y “una manera de engañar al pueblo; para ellos el respeto a las reglas de luego es una banalidad, es algo que carece de importancia. Lo que cuenta es la trampa, la viveza de mala ley”. 

Alertó que los nostálgicos del 11 de abril y del golpe petrolero han salido de nuevo a la calle, “en ridícula proporción, a protestar por los resultados del pasado domingo 7. Son las mismas caras de odio, la misma frustración tatuada en el rostro; la misma capacidad para mentir, para causar molestias a los ciudadanos con su grosera gestualidad y condición para insultar y calumniar”.

En principio, y aparentemente, arremeten contra Hugo Chávez y el chavismo, apelando a la terminología de albañal que los motiva, expresó. “Pero en el fondo lo hacen contra su propia gente, al acusar a su excandidato Capriles Radonski de vendido al Gobierno y de hacer otro tanto contra el rector del CNE Vicente Díaz, solo por el hecho de que ambos adoptaron una conducta cívica, democrática y honesta; es decir, porque aceptaron que no hubo fraude, que las elecciones fueron impecablemente limpias, como lo confirman todos, nacionalmente e internacionalmente”.

“El fenómeno, en apariencia despreciable por la temeraria ridiculez de los promotores y protagonistas, indica que aún hay en la sociedad venezolana, pese a los avances logrados, un peligroso sedimento de irracionalidad que obliga a estar alertas para impedir que los fantasmas pudieran materializarse más adelante por culpa de errores y desaciertos.”, alertó el comunicador social.

Rangel sostuvo que la respuesta a los aventureros debe ser más democracia y más atención a las ciudadanas y los ciudadanos. 

ACTITUD DEPLORABLE
 
La actitud de buena parte de los medios de comunicación durante el proceso electoral presidencial fue deplorable, aseveró el periodista venezolano. “En lugar de orientar, desorientaron, algunos medios se comportaron como partidos políticos, dieron cabida a agravios e insultos; sustituyeron a los partidos, ocupando escenarios que no les correspondían”. 

Enfatizó que dicha actuación es una materia que se debe resolver, no mediante acciones punitivas que puedan afectar la libertad de expresión, pero sí con decisiones que sirvan para racionalizar sus funciones.

Calificó como insólita la actuación de algunas personas durante los comicios. Mencionó en especial la actitud asumida por parlamentarios de la derecha argentina, que incluso violaron disposiciones legales y enviaron “exit poll” a sus países que daban como ganador a Capriles. “Esa comisión ligaba al triunfo de la oposición para golpear a Cristina Fernández”, refirió.

Manifestó que el cacerolazo que intentó un sector de la oposición en la noche del lunes 8 de octubre, y las guarimbas que fracasaron, fueron motivados “por la guerrilla derechista” que también lanzó el panfleto de supuesto fraude: “Esos grupos acusaron a Capriles de haberse vendido, igual a Vicente Díaz”.

Alertó que esa misma “guerrilla derechista” daba resultados contradictorios y reclamaba la calle para generar violencia. “Julio Borges y Briquet fueron claves a la hora de disuadir a grupos que querían lanzarse a la aventura”, expresó Rangel.

GOLPE MÁS DURO
 
Lo que más ha golpeado a la oposición, a juicio del periodista, fue la barrida que hizo el chavismo en los estados: ganó en 22; recuperó entidades como Miranda, Amazonas, Lara, Monagas y también dos bastiones de la oposición como Zulia y Carabobo.

Adelantó que en la oposición no se tiene claro cuál será el destino de la unidad para competir en los próximos comicios, ya que esperaban que Primero Justicia, el partido cuna de Henrique Capriles, obtuviera fuerza hegemónica. 

“¿Quien comandará la alianza a partir de ahora? ¿Se disolverá en las gobernaciones?”, se preguntó el comunicador. 

Se conoció que el dirigente de Acción Democrática Henry Ramos Allup se guardó –por ahora– una crítica en el bolsillo: que el sectarismo con que se manejó la campaña y el maltrato a los aliados determinó que no se alcanzaran las metas propuestas por la oposición.

Victoria y derrota perfectas
 
Para Jose Vicente Rangel, el 7 de octubre se registraron dos hechos: la victoria perfecta de Hugo Chávez y la derrota perfecta de la oposición. Explicó que el triunfo de Chávez fue perfecto, ya que luego de 14 años mantiene una elevada cuota de apoyo popular. 

La oposición, pese a contar con grandes recursos económicos y mediáticos, y con equipos bien entrenados para la acción electoral, no alcanzó la victoria. “La falla estuvo en un liderazgo que no contó con el tiempo necesario para cuajar, y para enfrentar a un líder como Chávez, que tiene dotes y experiencia”.

Agregó: “El programa de Capriles naufragó en un mar de contradicciones, lo cual confundió al electorado”. 
 

lunes, 8 de octubre de 2012

Las Matemáticas no Fallan: Chávez ganó en 22 estados de Venezuela.

Resultados de las Elecciones Presidenciales del 7-O

CHÁVEZ GANÓ EN TODOS LOS ESTADOS, EXCEPTO EN MÉRIDA Y TÁCHIRA

 

Datos actualizados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) amplían la ventaja de Hugo Chávez en el conteo de votos emitidos por los electores durante los comicios presidenciales del 7 de octubre.

Con el 94,19% de las actas procesadas, Chávez obtiene 7.860.982 votos, lo que equivale a 54,84%. Mientras que Capriles alcanza 6.386.155 sufragios, lo que representa 44,55%.

Más tarde se conocieron nuevas cifras: Chávez: 55% (7.963.061) vs. Capriles: 44,39% (6.426.286). Este miércoles será el acto de proclamación en la sede del Consejo Nacional Electoral, en Caracas.
 
Finalmente y con el 96,93% de las actas electorales procesadas, el presidente de la República, Hugo Chávez, ya superó los ocho millones de votos a favor y ratifica su mandato para el periodo 2013-2019. 
 
De acuerdo con los datos actualizados por el Consejo Nacional Electoral (CNE), el jefe de Estado cuenta con 8.062.056 de sufragios, es decir, 55,14% del padrón electoral; mientras que su principal adversario, Henrique Capriles suma 6.468.450 votos (44,24%).
 
Los comicios presidenciales del domingo se convirtieron en las elecciones con la mayor participación de la historia de la democracia en Venezuela: 80,9% de los electores habilitados acudieron a las urnas. 
 
El presidente Chávez mantiene su victoria en 21 estados y Distrito Capital, mientras que Capriles sólo obtuvo Mérida y Táchira.
 
EntidadVotos ChávezPorcentajeVotos CaprilesPorcentajeActas procesadas

Distrito Capital

695.162
 
54,85%
 
564.312

44,52%

100%
Amazonas30.439 52,74% 26.74246,33%72,84%
Anzoátegui404.951 51,43% 376.30447,79%98,11%
Apure152.702 65,92% 77.29233,36%96,22%
Aragua547.556 58,46% 383.26040,92%99,04%
Barinas236.864 59,08% 161.57340,30%95,79%
Bolívar376.147 53,43% 322.21945,77%95,57%
Carabobo646.863 54,39% 535.13344,99%98,76%
Cojedes115.888 65,25% 60.38234,00%98,8%
Delta Amacuro 43.493 63,53% 24.28235,47%78,62% 
Falcón291.837 59,80% 192.84939,52%97,3%
Guárico235.618 63,90% 130.46935,38%92,68%
Lara480.674 51,00% 454.29348,20%95,5%
Mérida223.482 48,38% 236.27251,15%97,59%
Miranda766.473 49,91% 761.11949,56%99,06%
Monagas264.045 58,19% 186.49141,10%95,91%
Nueva Esparta31.582 50,99% 125.07848,47%98,35%
Portuguesa319.542 70,68% 129.10928,55% 96,36%
Sucre275.125 60,10% 180.12339,34%96,7%
Táchira271.036 43,23% 352.851 56,29%98,29%
Trujillo250.07664,03%138.53835,47%98,74%
Vargas126.36561,44%77.93937,89%98,91 %
Yaracuy192.69959,97%126.41939,34%98,69 %
Zulia966.08953,31%838.91946,29%99,03 %
 
 
 
Fuente: Prensa Miraflores/http://www.avn.info.ve



Nueva rabieta de la Congresista Ileana Ros-Lehtinen

Por Mayra C. Cruz


Esta mañana navegando en Internet en busca del impacto en los medios de comunicación internacional del irrefutable triunfo del candidato del pueblo Hugo Chavez en Venezuela, tropecé con está información publicada por el sitio web http://www.contrainjerencia.com :

La congresista del Partido Republicano en la Cámara de Representantes de Estados Unidos Ileana Ros-Lehtinen ha acusado a Hugo Chávez, de querer mantenerse en el poder a cualquier precio y de ayudarse para ello de manipulaciones y abusos, reporta el diario franquista ABC.



 
Está infeliz señora, se atrevió, evidenciando su total desconocimiento de la realidad venezolana, de las ansias de libertad y soberanía de la gran mayoría de este pueblo, a expresar  en un comunicado que:

"Es una lástima que Chávez siga teniendo en sus manos el poder en Venezuela".

Según ella, "Chávez ha negado el acceso a los observadores internacionales, ha hecho modificaciones en el sistema electoral en el último minuto, controla el sistema judicial, intimida a los periodistas independientes y consolida su poder manipulando el voto a su favor".

Por último, Ros-Lehtinen refiere que: "No se debería dejar a Chávez seguir exportando su odio y su despotismo al extranjero, como hacen sus amigos dictadores en Irán y Cuba, oprimiendo a la prensa y violando los derechos humanos", y finalmente añade que "Estados Unidos y las naciones responsables deben mantenerse firmes en la defensa de la democracia y de la libertad y no inclinarse ante la tiranía de Chávez"

Tales declaraciones de la congresista Ileana Ros-Lehtinen, quien preside el Comité de Asuntos Extranjeros en el Congreso de EE.UU., no son más que una expresión del odio y resentimiento que invaden a una buena parte del exilio cubano en esa nación hace más de medio siglo y que por supuesto comparten los oligarcas burgueses de la derecha venezolana y otros no tan oligarcas, que han visto con la llegada de la revolución bolivariana un freno para sus aspiraciones de poder. 

Acostumbrados como han estado al injerencismo en nuestras naciones del Sur y al servilismo de los gobiernos de turno, la Sra Congresista no es capaz de aceptar como posible, la voluntad que han demostrado los pueblos de nuestras naciones latinoamericanas de librarse del yugo imperial que durante décadas nos impuso el gobierno que la aúpa. El imperio y sus secuaces no se dan cuenta que como vaticinara el Che Guevara :
"Esta humanidad ha dicho basta y ha echado a andar. Y su marcha, de gigantes, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente. Ahora, en todo caso, los que mueran, morirán como los de Cuba, los de Playa Girón, morirán por su única, verdadera e irrenunciable independencia".
¿Y quién camaradas, duda de que la Independencia con la cual soñaron Simón Bolívar, Artigas, San Martin, José Martí, Camilo Torres y el propio Che Guevara está en pleno desarrollo en Venezuela hoy día y de la mano de su líder indiscutible Hugo Chávez Frías?....
Ayer en la mañana, al ejercer su derecho al voto en el populoso barrio caraqueño 23 de Enero Chavez expresó: 
“El que quiera ver una democracia, venga y camine por las calles”.(...)“Aquí hay dictaduras que son presentadas como democracia” y, en cambio, “hay gente en el mundo que cree que yo soy un tirano”.(...)“Aquí hay un pueblo despierto, participando todos los días, un pueblo que está recibiendo poder, porque esa es la esencia de la democracia”.
Entonces, tal vez usted que lee estas líneas coincida conmigo: "Lo de la Sra. Ileana Ros-Lehtinen no es más que el aullido de impotencia de la burguesía terrorista y apátrida."  Que le de la pataleta una vez más, "la Venezuela de este siglo XXI, ha decidido por el socialismo y su pueblo no acepta dar un paso atrás".

domingo, 7 de octubre de 2012

ESTE 7-O EN VENEZUELA TRIUNFÓ EL PUEBLO

 
                                                                                                 (Foto Telesur)

La Presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) Tibisay Lucena, anunció este domingo, cerca de las 10 de la noche, el triunfo del Candidato de la patria, el actual Presidente Hugo Chávez Frías con un 54,42% de los votos, sobre el candidato de la oposición, Henrique Capriles Radonski quien logró solo el 44,97% de aceptación en las elecciones presidenciales en Venezuela.

El primer boletín oficial emitido por el Consejo Nacional Electoral con el 90% de la transmisión de los datos y el 80% de participación ciudadana, dio la victoria a Hugo Chávez, quien  alcanzó 7’444.082 de votos,  más de un millón de lo obtenido por su rival, el candidato de la oposición, Henrique Capriles Radonski quien quedó un 10% por debajo del líder revolucionario. En el acta de totalización también  se reportaron 263 mil 954 votos nulos.
 
Con 80,94% de participación,  13 millones 677 mil 934 venezolanos y venezolanas se expresaron a través del voto, reportando un índice de participación histórico. “Hemos alcanzado una de las más altas participaciones de las últimas décadas”, declaró Tibisay Lucena. 
 
“Hemos culminado una página brillante dentro de la democracia venezolana. Una vez más hemos tenido un proceso electoral tranquilo, sin sobresaltos, con la alegría de este pueblo que decidió salir a votar masivamente el día de hoy”, destacó la presidenta del Poder Electoral.


Asimismo, invitó a los ganadores y las ganadoras a compartir su alegría y a festejar pacíficamente como el pueblo venezolano lo merece. Se dirigió a los contendores que no obtuvieron el triunfo “siéntanse vencedores. Participar en un proceso electoral como éste, en democracia, es ya una victoria”



Desde el Balcón del Pueblo del Palacio de Miraflores, el presidente Hugo Chávez, hizo un llamado a todos los partidos y sectores opositores para que a través del diálogo, el debate y el trabajo conjunto, se pueda seguir consolidando la construcción de la Venezuela Bolivariana.

"Yo estoy aquí, extendiéndoles estas manos y este corazón, porque somos hermanos de la patria de Bolívar. Los invito al diálogo, al debate y al trabajo conjunto por la Venezuela bolivariana”, expresó Chavez emocionado.

Asimismo agradeció a su contendor, Henrique Capriles, por reconocer la victoria y a su comando de campaña: “Han reconocido la verdad, han reconocido la victoria del pueblo y para ellos nuestro reconocimiento", señaló.

"Hoy hemos demostrado compatriotas que nuestra democracia es una de la mejores democracias del mundo", dijo el presidente Chavez tras felicitar al Poder Electoral y a las autoridades de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

El pueblo venezolano puede ir hoy a dormir tranquilo. La revolución que les ha dado una nueva opción de vida digna seguira construyendo futuro de la mano de su indiscutible lider Hugo Chavez Frías. Este domingo 7 de octubre ha triunfado una vez más el pueblo de Venezuela.



Venezuela, en batalla estratégica por América Latina

 
JAMES PETRAS / REBELION – Hoy, los votantes venezolanos decidirán si siguen apoyando al presidente actual, Hugo Chávez, o se decantan por el candidato de la oposición, Henrique Capriles Radonski.
 
Será una elección entre dos programas y dos sistemas sociales situados en las antípodas: Chávez reclama un aumento de la titularidad pública de los medios de producción y de consumo, un incremento del gasto social en programas asistenciales, una mayor participación popular en las instituciones locales, una política exterior independiente basada en una mayor integración latinoamericana, un aumento de la fiscalidad progresiva, la defensa de la sanidad pública y programas educativos gratuitos y la propiedad pública de la producción petrolera. En el otro extremo, Capriles representa a los partidos y a la élite que apoyan la privatización de las empresas públicas, se oponen a la sanidad y a los programas educativos y de prestaciones sociales puestos en marcha por el actual gobierno y defienden las políticas neoliberales favorables a ampliar el papel del capital privado, extranjero y local, y su control de la economía.
 
Aunque Capriles afirma ser partidario de lo que él denomina “el modelo brasileño” de “mercados libres y bienestar social”, sus seguidores políticos y sociales son y han sido fuertes defensores de los tratados de libre comercio con EE.UU., la restricción del gasto social y una fiscalidad regresiva. A diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos, los electores venezolanos tienen en sus manos la posibilidad de realizar una auténtica elección y no solo de tomar una decisión cosmética: los dos candidatos representan clases sociales bien diferenciadas, poseen visiones sociopolíticas divergentes y cuentan con distintos aliados internacionales.
 
Chávez está con América Latina, se opone al imperialismo norteamericano allá donde se manifieste y es un defensor incondicional de la autodeterminación y de la integración latinoamericana.
 
Capriles Radonski está a favor de los tratados de libre comercio con EE.UU., se opone a la integración regional, apoya las intervenciones norteamericanas en Oriente Medio y es un defensor acérrimo de Israel.
 
Durante la campaña electoral, como era previsible, todos los medios de comunicación norteamericanos han estado saturados de propaganda contraria a Chávez y favorable a Capriles, llegando incluso a predecir una “victoria” del protegido de Washington, o al menos un resultado apretado.
 
Las predicciones propagandísticas de los medios y de los expertos se basan exclusivamente en fragmentos selectivos de encuestas de dudosa fiabilidad y en comentarios vertidos durante la campaña. Pero lo peor de todo es la ausencia absoluta de cualquier tipo de debate serio sobre el legado histórico y los rasgos estructurales que forman el contexto esencial de esta elección trascendental.
 
Legado histórico
 
Cuando se produjo la primera victoria electoral de Chávez en 1998, la economía y la sociedad venezolanas llevaban casi un cuarto de siglo cayendo en picado, con corrupción generalizada, inflación galopante, disminución de la riqueza y aumento de la deuda, delincuencia, pobreza y desempleo.
 
Las protestas masivas que se desarrollaron a finales de los ochenta y comienzos de los noventa culminaron en la masacre de miles de habitantes de los suburbios, un fallido golpe de Estado y una desilusión general con el sistema político bipartidista. Se privatizó la industria petrolera; la riqueza del petróleo hizo medrar a una élite empresarial que iba de compras a la “Quinta Avenida”, invertía en apartamentos en Miami, acudía a clínicas privadas para estiramientos faciales e implantes mamarios y enviaba a sus hijos a escuelas exclusivas para asegurar la transmisión intergeneracional del poder y el privilegio. El país era un baluarte del proyecto norteamericano para el Caribe, América Central y del Sur. Venezuela estaba polarizada socialmente pero el poder político era monopolio de dos o tres partidos que competían por el apoyo de las diversas facciones de la élite gobernante y de la embajada norteamericana.
 
El saqueo económico, la regresión social, el autoritarismo político y la corrupción propiciaron la victoria electoral de Hugo Chávez en 1998 y con ella todo un cambio gradual en las política públicas, favorable a la transparencia política y las reformas institucionales, que marcó un giro hacia una mayor equidad social.
 
El fallido golpe de Estado militar-empresarial de abril de 2002, apoyado por Estados Unidos, y el fracaso del cierre patronal de los directivos petroleros de diciembre 2002 a febrero 2003 (el “paro petrolero”) marcaron un hito en la historia política y social de Venezuela. El asalto violento movilizó y radicalizó a millones de trabajadores y habitantes de los suburbios que se echaron a la calle a defender la democracia y que presionaron a Chávez para que “girara hacia la izquierda”. La derrota del golpe de Estado y del cierre patronal capitalista (apoyado por EE.UU.) fue la primera de una serie de victorias populares que abrieron la puerta a amplios programas sociales en el ámbito de la salud, la vivienda y las necesidades educativas y alimentarias de millones de venezolanos. Como consecuencia de su participación en el golpe de Estado, la clase dirigente venezolana y norteamericana sufrió pérdidas significativas de personal estratégico en el ejército, la burocracia de los sindicatos y la industria del petróleo.
 
Capriles fue uno de los líderes del golpe, a la cabeza de una banda de matones que asaltó la embajada cubana, y un colaborador activo del paro petrolero que paralizó temporalmente toda la economía nacional.
 
Tras el golpe y el paro petrolero se celebró un referéndum, financiado por Estados Unidos, que pretendía la revocatoria de Chávez y tuvo un estrepitoso fracaso. Las derrotas de la derecha reforzaron las tendencias socialistas del gobierno, debilitaron la oposición de las élites y enviaron a los Estados Unidos de misión a Colombia, gobernada por el presidente narcoterrorista Uribe, en busca de un aliado militar para desestabilizar y derrocar al régimen desde el exterior. Aumentó la tensión en la frontera, las bases norteamericanas se multiplicaron hasta siete y los escuadrones de la muerte colombianos cruzaron la frontera. Pero la región al completo cerró filas contra una invasión norteamericana, bien por principios, o bien por miedo a que los conflictos armados pudieran salpicar por encima de las fronteras.
 
Este legado histórico de los gobiernos autoritarios y los triunfos de Chávez está profundamente grabado en las mentes y las conciencias de todos los venezolanos que se preparan para votar en las elecciones de este domingo. El historial de hostilidad profunda de las élites ante cualquier resultado democrático que favorezca a la mayoría popular y la defensa por parte de las masas de su “presidente socialista” se ven reflejados en la profunda polarización política del electorado y la mutua antipatía u “odio de clase” que se filtra en la cobertura de la campaña electoral.
 
Para las masas, se trata de elegir entre los abusos del pasado y los avances actuales, la movilidad social ascendente y las mejoras materiales en el nivel de vida; en las clases alta y media adinerada reina un gran resentimiento por la pérdida relativa de poder, privilegios, prestigio y preferencias personales. Las pérdidas relativas sufridas por las élites derechistas han alimentado un resentimiento que conlleva peligrosas connotaciones para la democracia en el caso de que perdieran las elecciones y de políticas revanchistas en el caso de que las ganaran.

Configuración institucional
 
Que la élite derechista no controle el gobierno no quiere decir que carezca de una fuerte base institucional de poder. El 80 por ciento del sector bancario y financiero está en manos privadas, al igual que la mayor parte de la manufactura de servicios y una proporción importante del comercio al por menor y al por mayor. La oposición cuenta asimismo con ciertas simpatías dentro de la burocracia pública, la Guardia Nacional y el ejército, y todos estos funcionarios apoyan de forma activa o pasiva a los grupos políticos derechistas. El núcleo social de la derecha se encuentra en las asociaciones empresariales, financieras y de terratenientes, y la derecha controla aproximadamente una tercera parte de los alcaldes y gobernadores y más del cuarenta por ciento de los diputados nacionales. Las principales multinacionales europeas y norteamericanas del petróleo tienen una cuota minoritaria importante en el sector.
 
Asimismo, la derecha mantiene el monopolio de los medios impresos y cuenta con una audiencia mayoritaria en radio y televisión, a pesar de los avances gubernamentales. El gobierno, por su parte, ha ganado influencia gracias a la nacionalización de bancos (un 20 por ciento del sector), su cuota de la industria minera y metalúrgica, unas cuantas plantas procesadoras de alimentos y una base de apoyo sustancial en el sector agrícola, que le proporcionan los beneficiarios de la reforma agraria.
 
El gobierno ha ganado la confianza de los empleados del sector público y los trabajadores de la industria petrolera, de los servicios sociales y del sector de la vivienda y de la asistencia. Parece que goza de un fuerte apoyo en un ejército y una policía constitucionalistas. Asimismo, ha creado medios de comunicación de masas y ha promovido toda una red de emisoras de radio comunitarias.
 
La mayor parte de los sindicatos y asociaciones de campesinos respaldan al gobierno. Pero su verdadera fuerza se encuentra en las organizaciones comunitarias cuasi-institucionales enraizadas en los extensos asentamientos urbanos y encuadradas en las diferentes “misiones sociales”.
 
Desde el punto de vista del poder monetario, el gobierno cuenta con las sustanciosas ganancias del petróleo para financiar programas de impacto social a corto y medio plazo, contrarrestando eficazmente las influencias del sector privado y de los grupos “de base” que actúan de forma abierta o encubierta financiados por fundaciones norteamericanas, ONG y “agencias de ayuda”. En resumen, a pesar de las enormes derrotas políticas del pasado y de décadas de mal gobierno y corrupción, la derecha retiene una base institucional poderosa para disputar los grandes avances socioeconómicos del gobierno de Chávez y organizar una agresiva campaña electoral.
 
Las dinámicas sociales y la campaña presidencial
 
La clave para el triunfo en la reelección de Chávez es mantener la atención en los temas socioeconómicos: los programas de sanidad y educación universal, el enorme plan de viviendas públicas puesto en marcha, los supermercados subvencionados por el Estado, la mejora del transporte público en las áreas más densamente pobladas. Cuanto mayor sea la polarización social nacional entre la élite empresarial y las masas, menos probable es que la derecha pueda aprovechar la desafección popular hacia las autoridades locales corruptas e ineficientes. Cuanto mayor sea el nivel de solidaridad social entre los trabajadores asalariados y los informales, menos probable será que la derecha pueda apelar a las aspiraciones de estatus de los trabajadores y empleados que han visto mejorada su situación y han accedido a estilos de vida de clase media, curiosamente durante el periodo de prosperidad inducido por Chávez.
 
La campaña de Chávez se basa en la promesa de continuidad de la prosperidad social, el mantenimiento de la movilidad social ascendente y de las oportunidades, un llamamiento a mejorar la sensibilidad frente a la igualdad social y la justicia… y cuenta con un sólido 40 por ciento del electorado listo para ir a las barricadas por su Presidente. Capriles atrae a diversos grupos contradictorios: un sólido núcleo del 20 por ciento del electorado, compuesto por las élites bancaria, empresarial y, especialmente, la agraria, junto con sus respectivos empleados, directivos y profesionales, que anhelan un retorno al pasado neoliberal, a una época en que la policía, el ejército y las agencias de inteligencia mantenían a los pobres confinados en sus barrios de chabolas y el tesoro del petróleo fluía hasta sus cofres. El segundo de los grupos que se ven atraídos por Capriles es el de los profesionales y los pequeños empresarios temerosos de la expansión del sector público y de la “ideología socialista” que, sin embargo, deben su prosperidad a los créditos baratos, el aumento de la clientela y el gasto público. Los hijos e hijas de este sector próspero son los “activistas” que ven en la caída del gobierno de Chávez una oportunidad de retomar el poder y el prestigio que pretenden haber tenido antes de la “revuelta de masas”. La abierta adhesión de Capriles al neoliberalismo y al golpe militar de 2002 y sus fuertes lazos con la élite empresarial, Washington y sus homólogos derechistas de Colombia y Argentina hacen confiar a la clase media en que su promesa de mantener las misiones sociales de Chávez es pura demagogia por motivos tácticos electorales.
 
El tercer grupo, con el que Capriles no cuenta pero que le resulta vital para conseguir un resultado respetable, es de la clase media baja y los pobres urbanos de las pequeñas ciudades de provincias. Ante ellos, Capriles se presenta como un seguidor “progresista” de las misiones sociales de Chávez, para poder atacar la ineficiencia y las irregularidades de los funcionarios y administradores locales y la inseguridad pública. La hiperactividad de Capriles, su demagogia populista y sus intentos de explotar el descontento local le aseguran algunos votos de las clases bajas, pero sus relaciones con la clase alta y su largo historial de agresivo apoyo al autoritarismo de derechas ha impedido que las masas se pusieran de su lado.
 
Por su parte, Chávez esta haciendo hincapié en sus enormes logros sociales, una década espectacular de crecimiento elevado, disminución de las desigualdades (el índice más bajo de América Latina) e índices muy elevados de satisfacción popular con el gobierno. Los fondos para los programas sociales de Chávez han sabido aprovechar un año de recuperación económica tras la recesión mundial (5 % de crecimiento previsto para 2012), precios del petróleo de tres dígitos y un entorno político regional favorable, por lo general, que incluye una tremenda mejora en las relaciones bilaterales con Colombia.
 
Correlación de fuerzas a escala internacional, regional, nacional y local
 
El gobierno de Chávez se ha visto enormemente beneficiado por unos precios mundiales muy favorables para su principal producto de exportación: el petróleo. Además, el Estado ha aumentado sus ingresos mediante oportunas expropiaciones y subida de los royalties y de los impuestos, así como de nuevos acuerdos de inversión con capital extranjero alternativo a pesar de la oposición de algunas corporaciones multinacionales norteamericanas.
 
Washington, involucrado hasta los huesos en los conflictos que mantiene en los países musulmanes ricos en petróleo, no se encuentra en posición de organizar ningún boicot contra Venezuela, uno de sus principales y más fiables proveedores. Su última iniciativa importante para propiciar un “cambio de régimen” fue el paro petrolero organizado por los directivos de PDVSA, la compañía venezolana de petróleos, en 2002-2003, que fracasó estrepitosamente y provocó el despido de casi todos los “asesores” norteamericanos y la radicalización de una política nacionalista con el petróleo.
 
Las iniciativas del gobierno norteamericano para aislar internacionalmente al régimen de Chávez no han rendido frutos; Rusia y China han aumentado su comercio y sus inversiones, al igual que otra docena de países europeos, de Oriente Medio y Asia. La recesión que sufre la Unión Europea y la desaceleración de la economía norteamericana y mundial no son un buen caldo de cultivo para los sentimientos favorables a cualquier tipo de restricción de los lazos económicos con Venezuela.
 
Especial importancia ha tenido la llegada al poder de regímenes de centro-izquierda en Sudamérica, el Caribe y América Central, favorables al aumento de los lazos económicos y diplomáticos con Venezuela y a una mayor integración regional. Por el contrario, el respaldo de la administración Obama a los golpes de Estado de Honduras y Paraguay, así como las políticas neoliberales y los tratados de libre comercio promovidos por Washington han perdido el apoyo en la región. En resumen: la correlación de fuerzas internacional y regional ha sido muy favorable al gobierno de Chávez y la influencia dominante de Washington ha declinado.
 
Colombia, uno de los últimos baluartes de las iniciativas norteamericanas para derrocar a Chávez, ha dado un giro repentino a su política hacia Venezuela. Tras el cambio de régimen, del presidente Uribe al presidente Santos, Colombia ha firmado acuerdos de comercio y de inversiones con Venezuela por valor de miles de millones de dólares, así como alianzas diplomáticas y militares, alcanzando una especie de “coexistencia pacífica”. A pesar del reciente tratado de libre comercio firmado con EE.UU. y del mantenimiento de las bases norteamericanas en el país, Colombia ha rechazado (al menos en la presente coyuntura) participar conjuntamente en cualquier intervención militar o política auspiciada por Estados Unidos o en cualquier campaña de desestabilización.
 
La influencia política norteamericana en Venezuela se basa fundamentalmente en la canalización de recursos financieros y el asesoramiento de sus clientes electorales. A causa de la disminución de aliados regionales externos y la pérdida de influencia en el ejército venezolano y las fuerzas paramilitares colombianas, Washington se ha centrado ahora en sus clientes electorales. Mediante importantes transferencias financieras, ha conseguido imponer un candidato único entre grupos opositores bien dispares, fabricando una ideología de “centrismo” moderado para camuflar las tendencias neoliberales de extrema derecha de Capriles, al tiempo que contrataba a cientos de agitadores y organizadores “comunitarios” para explotar la sustancial brecha que separa las promesas programáticas de Chávez de la aplicación incompetente e ineficiente de dichas políticas que realizan los funcionarios locales.
 
La debilidad estratégica del gobierno de Chávez se encuentra en el ámbito de lo local, en la incapacidad de los administradores de mantener el suministro de electricidad y de agua corriente. En el ámbito internacional, regional y nacional, la correlación de fuerzas favorece a Chávez. Washington y Capriles intentan compensar la fuerza regional de Chávez atacando sus programas regionales de asistencia, afirmando que está desviando recursos al extranjero en lugar de atender los problemas de casa. Pero Chávez ha asignado enormes recursos a infraestructuras y gasto social; el problema no es el envío de fondos al exterior, sino la mala administración de los funcionarios chavistas locales, muchos de ellos acostumbrados al clientelismo de personalidades y partidos del pasado. En cuanto al aumento de la delincuencia y la escasa imposición de la ley, le costarían a Chávez algo más que unos cuantos votos si no fuera porque los mismos índices de criminalidad están presentes en el estado de Miranda, donde Capriles ha gobernado los últimos cuatro años.
 
El resultado electoral
 
A pesar de las enormes mejoras que ha aportado el gobierno de Chávez a las clases bajas y el sólido apoyo con que cuenta entre los pobres, la emergente clase media producto de la era Chávez tiene expectativas de un mayor consumo y una menor delincuencia e inseguridad; intentan distanciarse de los pobres y aproximarse a los más acomodados: sus ojos miran hacia arriba y no hacia abajo. El entusiasmo, tras doce años en el poder, se ha debilitado pero el temor de las masas a una reversión neoliberal pone límites al electorado potencial que Capriles pueda atraer. A pesar de la delincuencia y de la ineficacia y corrupción de los funcionarios, la era Chávez ha sido un periodo extremadamente favorable para la clase baja y los sectores empresarial, comercial y financiero. Y este año, 2012, no es ninguna excepción. Según datos de la ONU, el índice de crecimiento de Venezuela (5 %) es superior al de Argentina (2 %), Brasil (1,5 %) y México (4 %). El consumo privado ha sido el principal promotor del crecimiento gracias al incremento de los mercados de trabajo, del crédito y de la inversión pública. La inmensa mayoría de los venezolanos, incluyendo a algunos sectores empresariales, no votarán contra un gobierno en ejercicio que ha generado una de las recuperaciones económicas más rápidas del hemisferio. El pasado derechista radical de Capriles y su actual proyecto encubierto podría generar conflictos de clase, inestabilidad política, deterioro económico y un clima desfavorable para los inversores internacionales.
 
Probablemente Washington no favorecería un golpe de Estado o una campaña de desestabilización tras las elecciones si Capriles pierde por un margen significativo. La popularidad de Chávez, las leyes sobre prestaciones sociales, las ganancias materiales y el crecimiento dinámico de este año le aseguran una victoria por un margen de 10 puntos. Chávez conseguirá el 55 % de los votos y Capriles el 45 %. Washington y sus acólitos derechistas planean consolidar su organización y prepararse para las elecciones al Congreso del próximo diciembre. La idea es ir “ocupando las instituciones” con el fin de paralizar las iniciativas del ejecutivo y frustrar el intento de Chávez de seguir adelante con una economía socializada. El talón de Aquiles del gobierno se encuentra precisamente en el ámbito local y estatal. Los funcionarios incompetentes y corruptos deberían ser sustituidos por dirigentes locales eficientes y controlados por la comunidad, capaces de poner en marcha los programas inmensamente populares de Chávez. Y Chávez debería prestar mucha más atención a la política y la administración local para poder igualar allí sus éxitos en política exterior. El hecho de que la derecha sea capaz de juntar medio millón de manifestantes en Caracas no se basa en el atractivo ideológico de un pasado ruinoso y golpista, sino en su habilidad para sacar partido de las quejas crónicas de carácter local que no han sido solucionadas: delincuencia, corrupción, apagones y cortes de agua.
 
En la elección de octubre 2012 no solo está en juego el bienestar del pueblo venezolano sino el futuro de la integración y la independencia latinoamericana y la prosperidad de millones de personas que dependen de la ayuda y la solidaridad de Venezuela.
 
Una victoria de Chávez proporcionará una plataforma para la rectificación de un proyecto social básicamente progresivo y la continuación de una política exterior antiimperialista. Su derrota proporcionaría a Obama –o a Romney- un trampolín para relanzar los programas neoliberales y militaristas existentes antes de la era Chávez, durante la infame década Clinton (los noventa) de expolio, saqueo, privatizaciones y pobreza.

 Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo
 
Fuente:http://www.contrainjerencia.com

miércoles, 3 de octubre de 2012

Avalancha Bolivariana recorrió Aragua y Carabobo rumbo a la victoria del 7-O

 
                     Así recibió el pueblo de Aragua al candidato de la Patria, Hugo Chávez Frías

Este miércoles, miles de militantes, seguidores y movimientos sociales se movilizaron en ambas entidades para apoyar la propuesta bolivariana y garantizar una victoria perfecta en las elecciones presidenciales.

La avalancha bolivariana del candidato de la Patria, Hugo Chávez, recorrió los estados Aragua y Carabobo, como parte de la ofensiva final de la campaña electoral denominada “De Sabaneta a Miraflores”, de cara a las elecciones presidenciales previstas para este domingo 7 de octubre.



 
Candidato del Pueblo se comprometió a distribuir la riqueza nacional en condiciones de igualdad.

 
El líder socialista proyecta que en el venidero periodo de gestión (2013-2019) se bajará a cero la pobreza en Venezuela.
 


Pueblo de Carabobo se movilizó masivamente para apoyar al Candidato de la Patria
 
 

Vejan a reportero de Telesur que cubre campaña del candidato Capriles

Publicado por: Prensa Web RNV

                                          Jordan Rodríguez asegura que le niegan el acceso

"Nos han bajado de la tarima, nos han agredido, nos han escupido,nos han golpeado, cuando tratamos de reclamar, nos dicen que no tenemos derecho a reclamar".
 
El reportero de Telesur Jordan Rodríguez manifestó que desde que inició la campaña de Capriles Radonski vienen dando cobertura por diversos estados del país, no así cuentan con acceso para informar, de igual manera, como lo hacen los otros medios de comunicación. Esta declaración la ofreció para Radio Nacional de Venezuela durante la concentración del candidato de la derecha en Guanare, estado Portuguesa.

Detalló que su equipo nunca ha sido acreditado para la cobertura del candidato: “nos han bajado de la
tarima, nos han agredido, nos han escupido, nos han golpeado, cuando tratamos de reclamar, nos dicen `que no tenemos derecho a reclamar porque somos medios públicos`.”.

Explicó que no tiene culpa que el candidato de la derecha Capriles Radonski no tenga un discurso que incida en el pueblo, “cómo que quiere tener un gobierno de unidad y reconciliación nacional”. Por otra parte, manifestó que Capriles no tiene una propuesta concreta para el país.


Dijo que lo que preocupa es que el candidato de la oposición no ha calado un liderazgo serio ante la figura del líder de la revolución.
 

“Chávez no ha perdido ni perderá ninguna elección”


El embajador de Venezuela ante la OEA, Roy Chaderton aseguró que “Chávez no ha perdido ni perderá ninguna elección y estoy absolutamente convencido de eso”.

“El Presidente es una entrega total, con una capacidad de rectificar cuando comete errores y lo hace en público y estoy seguro que con este impulso y esta ratificación voluminosa que va a recibir el próximo domingo su compromiso será para mejorar cada día más, para ser más socialista, democrático y así acercarnos más a la justicia social”, expresó.

Estas declaraciones las ofreció este miércoles durante su participación en el programa Toda Venezuela que transmite Venezolana de Televisión (VTV).

Primera medida de Capriles sería la misión represión

La primera medida, en un supuesto triunfo del candidato de la oposición Henrique Capriles, sería “la misión represión, otra perrarina, barrio afuera. Todo ello para retroceder”, aseguró  Chaderton Matos. Afirmó que en las elecciones del 7 de octubre “está en juego la patria” y que no le cree a Capriles y a la gente que está con él.

Manifestó que hay mucho entusiasmo y es notable la participación de las fuerzas populares. “He sentido que estamos viviendo una verdadera Revolución. Ha habido un cambio en la mentalidad… la gente piensa diferente, el venezolano habla mejor, son 14 años estudiando los que no nunca tuvieron oportunidad, 14 años cuidando su salud, comiendo decentemente y participando en un intenso debate político ”, agregó el embajador.

“Todo lo que se ha construido en 14 años debe ser continuado para que podamos darnos el lujo de tener en el 2019 los primeros votantes nacidos en este proceso”, sostuvo.

Expresó que todos estos logros se verán materializados este 7 de octubre cuando el pueblo bolivariano ejerza su voto a favor del candidato de la Revolución, Hugo Chávez para ratificarlo en la primera magistratura del país.

Ante ello, destacó las virtudes del aspirante presidencial por el Partido Socialista Unido de Venezuela es entrega total y tiene una capacidad de rectificar sus errores públicamente.

Fuente: http://www.contrainjerencia.com

La Casa Blanca convirtió a Capriles en “reformista” y “populista”

Publicado por: CONTRAINJERENCIA: América Latina en Lucha contra la Intervención Extranjera.


Detrás del candidato presidencial de la derecha venezolana, Henrique Capriles Radonski, se encuentra la Casa Blanca asesorándolo para mostrar una imagen de reformista, demócrata y popular, afirmó el sociólogo estadounidense James Petras.

Entrevistado por la radio uruguaya X36, el intelectual y autor de varios libros señaló que el postulante de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), tiene “el respaldo incondicional” del presidente de EEUU.
 
Petras agregó que desde la Casa Blanca “lo están asesorando sobre cómo presentarse. Primero le dijeron que se presente no como derechista, sino como populista, como reformista”, comparándolo con el ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva.
 
Para el sociólogo, Capriles es mostrado como un “buen muchacho, reformista hiper energético, que quiere un cambio moderado” para Venezuela.
 
En realidad, el candidato derechista encabezó “la mafia” que dio el golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez en 2002 y formó parte de “la banda que atacó la Embajada cubana” en ese momento, denunció Petras.
 
El intelectual estadounidense recordó que Capriles también “apoyó el lockout de los gerentes petroleros en 2003″.
 
Por lo cual, su postura de supuesto demócrata “es todo un maquillaje porque tiene antecedentes violentos, golpistas, vinculado siempre a los sectores de ultra derecha”, señaló Petras.
 
El sociólogo también explicó que Estados Unidos cree que si Capriles pierde las elecciones presidenciales del 7 de octubre “por un margen significativo, no van a denunciar fraude”, sino que van a “consolidar” el apoyo recibido para ganar las elecciones a gobernadores que se realizarán en diciembre de este año.

Fuentes: AVN / Foto: últimasnoticias.com.ve

Predicciones de un Astrólogo: J. Bernardo Gómez

Una vez más y gracias al camarada William Izarra, tengo la oportunidad de compartir con quienes llegan hasta este blog otro material que Izarra nos envía a través de su Red Ideología 07. Retomemos entonces el viejo refranero y digamos: "No hay peor ciego que el que no quiere ver".

Por: J. Bernardo Gómez

Esta primera semana de octubre es muy inusual, pues hasta cinco astros modificarán su
ubicación en el cielo. Venus, Júpiter, Saturno, Mercurio y Marte cambiarán su estatus e iniciarán nuevos ciclos en su habitual recorrido zodiacal. El exceso de modificaciones planetarias en esta semana crucial es una clara señal del cambio de temperatura y ambiente político. Ahora todo comienza a verse diferente. Las cartas están echadas y a los dos candidatos principales ya se les puede ver sin artificios, sin disfraces, tal como son.

En estos comicios se le presenta al electorado un interesante dilema en el manejo
inconsciente de la figura presidencial. Cada candidato representa una imagen arquetipal diferente y le tocará al pueblo elegir la figura que mejor represente aquello que el momento demanda. Hugo Chávez, con el paso de los años, ejecutorias y experiencia adquirida, ya no representa a aquel “guerrero vengador” que requería la población venezolana a fines del siglo pasado, sino que ahora representa la imagen de un “padre protector y proveedor” que brinda mayor estabilidad y seguridad a los suyos.


El contrincante antichavista, curtido en turismo rural por el país y por las barriadas populares, con su absurdo disfraz chavista, desarrollando la figura de joven, flaquito y exitoso, de soltero y sin compromiso, representa la imagen de un improvisado aventurero “conquistador y cónsul europeo” que ofrece espejitos de progreso a cambio de votos, con el objetivo de apropiarse de la riqueza colectiva para remitirla a la metrópoli que representa.
 
 

El próximo domingo la población tendrá la posibilidad de elegir entre un padre bien conocido, bondadoso y protector, visto como uno de los suyos, nacido de las entrañas de lo más hondo de la patria, y la de un mercader recién llegado, con valores ajenos a la venezolanidad, lleno de ambiciones y comprometido con intereses foráneos.

Ese es el dilema de esta hora de la patria. El pueblo soberano sabrá diferenciar muy bien entre lo malo conocido y lo bueno por conocer. Su instinto lo lleva a reconocer dónde hay autenticidad y dónde engaño, quién ofrece patria e independencia y quién promete un camino al pasado ya vivido.
 
Nos encontramos en la transición hacia un mundo nuevo, hacia una nueva época, hacia
una nueva consciencia universal. El movimiento de los astros de estos días y la disposición planetaria en el cielo del 7-O, avalan lo que también señalan los más reconocidos estudios de opinión y lo que el olfato popular refrenda: no hay vuelta atrás. El próximo domingo se ratificará la voluntad transformadora del pueblo venezolano, se consolidará el proceso revolucionario y se abrirán nuevas sendas a los movimientos populares del mundo.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Gobierno de EEUU pagó a periodistas para influir en el juicio a Los Cinco: los medios callan


Pese a existir pruebas que demuestran que el gobierno de EEUU compró a periodistas de Miami para influir en el jurado del juicio a Los Cinco, los grandes medios internacionales prefieren seguir guardando silencio.
 

jueves, 6 de septiembre de 2012

ICS: Chávez cuenta con 63% en intención de voto, mientras que Capriles tiene 36,4%


El último estudio de International Consulting Services (ICS)  refleja que el candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Hugo Chávez, suma 63% en intención de voto, mientras que el abanderado opositor, Henrique Capriles tiene 36,4%.

En cuanto a la asociación (nuevo y viejo) de propuestas presentadas por Chávez y Capriles, el sondeo reflejó que 57,7% identifica al candidato del Psuv con lo nuevo y 38,9% con lo viejo.

Entretanto, la valoración de lo novedoso de Capriles está respaldada por 42,2%, mientras que un 52,6% piensa que no tiene nada nuevo que aportar.

También señala que 68,3% de los consultados confían en el Consejo Nacional Electoral mientras que un 31,1% no lo hace.

El estudio fue realizado entre el 17 y el 26 de agosto, con una muestra de 2 mil 200 personas, con edades entre 18 y más de 60 años, posee un nivel de confianza de un 95% y un margen de error de apenas 2%.

Marco Económico


Según el sondeo, el 69% de los encuestados respaldan (bajo la valoración de excelente, buena o regular buena) la gestión del presidente Chávez y un 30,4% no demuestra apoyo (regular mala, mala o pésima).

Ante la pregunta de ¿cómo califica usted la situación económica actual del país? 60,1% la considera positiva (excelente, buena o regular buena), mientras 39,5% la valora de forma negativa.

Respecto al ítem referido a si el salario e ingreso familiar permite cubrir las necesidades, 52,9% considera que el ingreso le alcanza justo sin grandes dificultades; 36,3% no le alcanza tiene dificultades y 10,1% le alcanza bien y les permite ahorrar.

Además, el estudió reveló que 82,6% de los consultados están muy felices o bastante felices y 17,1% no muy o nada felices.

Fuentes: Ciudad CCS / patriagrande.com.ve