lunes, 28 de septiembre de 2009

Razones.

Como cada lunes
recibo el amanecer
desde mi ventana
abierta de par en par.

Invito al sol a penetrar mi cuarto
y aspiro el frescor del aire que lo acompaña.
Llegan a mí, entonces,
un aroma a yerba húmeda
y el perfume de un nuevo día.

No sé que hallaré al otro lado de la puerta.
Mis zapatos de nube
van en busca de los sueños
y puedo matar bribones.

La ciudad despierta, y yo,
que escucho su llamado,
no escatimo esfuerzos y voy tras ella
a defender la vida.

2 comentarios:

[ berna ] dijo...

Qué diferencia sería empezar cada día, y no solo los lunes, de esta manera, con el agradecimiento previo a la vida y la disposición plena de experimentarla. Tus letras son hermosas. Te envío un beso enorme con energías de tu hija y tu futura nieta que hermosa y paciente crece.
Se te quiere. Tu otra hija la rubia!

Alejandra dijo...

Me inunda de regocijo el saber que no escatimas esfuerzos por seguir reconquistando el cielo en tu vida. No olvides jamas que en ti esta el poder de lograrlo. Hay y abrà motivos para amanecer felices y dejar entrar al sol por nuestras ventanas. Deja siempre abierta la de tu corazón. te amo